El desarrollo de la Web 2.0 ha evolucionado los procesos dentro de las empresas, entre ellos la gestión del conocimiento.
Entendemos el knowledge management como la capacidad que tiene la organización de identificar, capturar, compartir y generar conocimiento para su desarrollo. Desde este punto de vista, el conocimiento de la empresa está presente en todo su desenvolvimiento como la documentación tácita del negocio, la comunicación interna y externa, las innovaciones, el desarrollo de proyectos y equipos de trabajo, etc.
El riesgo de no aplicar esta herramienta es evidente. Según un estudio de International Data Corporation (IDC), las 500 compañías top del ranking de Fortune perdían US$ 31,5 billones al año por las limitaciones en su transferencia de conocimiento. En ese sentido, los primeros esfuerzos para adoptar la gestión del conocimiento en la organización estuvieron relacionados a mejorar la colaboración interna, capturar y compartir mejores prácticas y el desarrollo de programas de e-learning.
Así pues, entre la “primera generación de iniciativas” de knowledge management podemos encontrar desde intranets con amplias bases de datos hasta módulos complejos de capacitación donde se difunden nuevos productos, políticas, procedimientos, entre otros. Hoy en día, podemos ver prácticas de todo tipo en la gestión del conocimiento. Repasemos algunas experiencias muy interesantes:
En un banco con presencia nacional, las oportunidades para aprovechar los aprendizajes obtenidos del contacto con múltiples sectores prometen grandes resultados. Al construir una red de conocimiento compartido en base a las facilidades del wiki, los asesores comerciales pueden nutrirse de lo que pasa en diversos sectores de negocio de sus clientes y en distintas zonas del país: una vista sobre la performance textil, transporte, etc. Se trata de una solución que ayuda a los asesores en su proceso de aprendizaje y facilita la toma de decisiones con un impacto directo en las colocaciones y también en la administración del riesgo.
Las empresas de consultoría destacan por aprovechar sus bases de conocimiento ampliamente. Es indudable que la transferencia o intercambio de experiencias y best practices otorga una visión completa de las organizaciones, y más si la consultora tiene presencia mundial. Quizá sean las organizaciones las que mejor aprovechan los beneficios del KM y lo hacen con un sin número de herramientas: videos, presentaciones, webcast, podcast, e-testing, etc. Esta abundancia de conocimiento estructurado es finalmente lo que les permite visualizar de forma transparente su entorno y por supuesto, el futuro.
La gran mayoría de organizaciones cuentan con declaraciones de valores y principios, pero son pocas las que logran que sus colaboradores los interioricen. Una empresa industrial decidió aprovechar las bondades del e-learning para clarificar entre su personal, su visión y contribución al cuidado del medio ambiente. Más que una exposición de contenidos y hechos, cuidaron que los módulos sean un llamado a la acción y que los usuarios participen activamente en acciones programadas de rápida implementación y alto impacto. Sólo la práctica constante genera la interiorización. Continuar