BALANCE Y ESTIMACIONES A PARTIR DEL TÉRMINO DE LA DISPONIBILIDAD DE LA CTS
Cuando el año pasado se aprobó la Ley Nº 29352, que regulaba la disponibilidad de la compensación por tiempo de servicios (CTS), la mayoría de trabajadores prestó atención y celebró la posibilidad de retirar la totalidad de los depósitos realizados durante el 2009. Solo unos pocos tomaron en cuenta que este “beneficio” se vería limitado en el año 2010 y, prácticamente, descartado en el 2011.
De esta manera, de acuerdo con lo estipulado por la norma, los trabajadores, durante el 2010, pudieron retirar solo el 40% de este fondo en el mes de mayo y el 30% en noviembre. Asimismo, a partir de mayo de 2011 y hasta la finalización del vínculo laboral, solo se podrá retirar el 70% del excedente de seis sueldos de la CTS. Esto quiere decir que si una persona, por ejemplo, gana S/. 1.000, deberá tener depositado en su cuenta de CTS un monto superior a S/.6.000 para poder realizar algún retiro. En el supuesto caso de que tenga S/. 8.000, podrá disponer de S/. 1.400 (el 70% de su excedente, que sería S/. 2.000).
Como bien han observado algunos especialistas (opiniones recogidas en el número 2 de EnFoco), la polémica se origina en la practicidad y verdadero impacto de la norma. Basta un dato para confirmarlo: según cifras de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP, alrededor del 90% de trabajadores mantiene un saldo inferior a seis remuneraciones en su cuenta de CTS. Esta estadística se explicaría en las disposiciones legales dictadas en torno a la CTS en los últimos diez años (ver cuadro), que permitieron, entre otras cosas, que la mayoría de trabajadores realizara retiros parciales y totales de dinero, lo que deforma la verdadera esencia de la CTS: fungir como un seguro de desempleo.
ESCENARIO y CONSECUENCIAS
Así, a partir del próximo mes de mayo, la aplicación de la mencionada ley traerá ciertas complicaciones a la mayor parte de trabajadores registrados en planilla. Una de ellas —quizás la más severa— es que perderán liquidez, al no contar ya con un ingreso que servía para afrontar sus deudas y gastos cotidianos.
El laboralista Germán Lora puntualiza que, a corto plazo, esta ley puede ser desventajosa para quienes, desde hace una década, disponen usualmente de este beneficio para compensar las bajas remuneraciones que perciben. Más crítico aún, el abogado señala: “No ha habido un camino intermedio ni se ha planificado la forma correcta de hacer que esa pérdida de capital sea lo menos traumática posible. La información que se ha brindado sobre el tema es muy pobre, lo que ocasiona la confusión de la gente sobre lo que puede o no disponer”.
Si se analiza fríamente la situación, se observa que la intención del Estado era hacer el camino menos pesado para la economía laboral, al permitir que estos últimos retiros disponibles de la CTS sean graduales; sin embargo, lo criticable es que, al parecer, no se han evaluado las repercusiones de esta medida, como la inevitable reducción del grueso de las cuentas de CTS. Acaso por ello, y con miras al futuro y al bienestar general de los trabajadores, Lora considera que la limitación de la disponibilidad “es totalmente necesaria, en función del respeto de una ley que, claramente, ha sido desvirtuada; y su fin de ser un seguro de desempleo ‘versión peruana’ completamente tergiversado”.Continuar...