In­for­me
LOS FLUJOS DE EMPLEO SON DINÁMICOS Y VARÍAN SEGÚN EL ESCE­NA­RIO ECONÓMICO Y SOCIAL DE CADA PAÍS. UN ANÁLISIS DEL COM­POR­TA­MIEN­TO DE NUESTROS EMPLEADOS Y EMPLEADORES NOS RE­VE­LAN LAS TENDENCIAS LABORALES MÁS IMPORTANTES EN EL PERÚ.

En los últimos años, las condiciones laborales del país experimentaron algunas variaciones. El crecimiento de actividades económicas como la agroexportación, la minería, la construcción, además del impulso experimentado por la pequeña y la mediana empresa, incrementaron la demanda y las remuneraciones de los profesionales, técnicos y operarios vinculados a dichos sectores comerciales. Asimismo, la presencia de nuevos esquemas de gestión de personas que valoran las cualidades integrales de los colaboradores por encima de sus destrezas operativas, redefinieron los perfiles de contratación y, a su vez, reconfiguraron las expectativas laborales de los empleados, quienes dejaron de enfocarse exclusivamente en la calidad del salario para centrarse en un conjunto de oportunidades y beneficios que las empresas pueden ofrecer.

Es, definitivamente, un nuevo escenario que, aunque arrastra viejos y conocidos males como el desempleo y el subempleo, también muestra signos claros de modernización y mejoría.

OFICIO CON BENEFICIO
La rentabilidad de un puesto de trabajo se mide en función a varios aspectos, como el cargo, el tipo de requisitos académicos y de competencias personales que se requieran para acceder a él, la cantidad de profesionales dispuestos a ocuparlo y la política de remuneración de la organización, entre otros. Tomando en cuenta estos factores, los límites máximos de remuneración a los que un empleado dependiente puede acceder en el medio local son los que se derivan de la gerencia general de una compañía de primera categoría dedicada a la extracción de minerales o a la prestación de servicios. Según Óscar Núñez, gerente general de la empresa de outsourcing Overall Strategy, una posición como esta no recibe un sueldo básico menor de 90 mil dólares anuales, además de otros beneficios como bonos y utilidades.

Por otro lado, según el estudio Retornos a la Educación Superior en el Mercado Laboral, elaborado por el economista Gustavo Yamada y publicado en el 2004, las profesiones universitarias más rentables del mercado son ingeniería civil, ingeniería informática, economía y administración. En su informe, el también catedrático de la Universidad del Pacífico concluye que tales especialidades reciben remuneraciones por encima de los 3.000 soles. Sin embargo, cabe resaltar que en años posteriores a la data, algunas profesiones técnicas vinculadas al área productiva y extractiva de minerales, como el de operadores o encargados del mantenimiento de maquinaria especializada, repuntaron su cotización, llegando a percibir sueldos de 5.000 soles mensuales. En esta línea de recotización se encuentran también las carreras técnicas de administración, publicidad, venta especializada, diseño gráfico y marketing.

Asimismo, las áreas mejor pagadas al interior de las compañías son marketing y ventas, superando hasta en un 40% al resto de departamentos. Esta situación se explica, en opinión de Leonor Guerrero, directora de Selección, Recursos Humanos y Calidad de la consultora Adecco, por el vínculo que los empleadores establecen entre la labor de su equipo comercial y la rentabilidad de su negocio. 

En tanto, el rostro negativo del empleo lo experimentan los profesores públicos de educación básica y el personal de enfermería, quienes reciben los peores sueldos del mercado laboral –entre 600 soles y 800 soles–, según la última Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) realizada en el 2005. En un escenario similar se encuentran las personas que decidieron estudiar carreras técnicas con un porcentaje de desempleo mayor al 30%, como prótesis dental, laboratorio clínico, cómputo e informática y se­cre­ta­riado ejecutivo, quienes deben ocuparse en otras actividades de menor rentabilidad.

Finalmente, luego de comparar los incrementos salariales de la última dé­ca­da, es posible concluir que los sueldos no han crecido con­si­de­ra­ble­mente: apenas un 11% en el caso de los ejecutivos y un 7% en el de los obreros. Sin embargo, dicha situación podría mejorar en el 2010, pues se espera que las compañías dedicadas a la industria,  servicios, energía y minas, consumo y banca incrementen los salarios de sus empleados en, al menos, un 6%.  Además, una reciente propuesta al interior de la Co­mi­sión de Trabajo del Congreso podría originar un incremento de la re­mu­ne­ración mínima vital. Su presidente, el congresista  Juan Carlos Eguren del Partido Popular Cristiano, elevó esta propuesta al Consejo Nacional del Trabajo y espera su pronta aprobación, pues considera que el crecimiento económico del país lo permitiría.  

¿QUÉ BUSCAN LAS ORGANIZACIONES?
En la actualidad, establecer un perfil ideal y único a la hora de captar talento resulta bastante complejo porque la búsqueda depende de la cultura organizacional de cada empresa y del tipo de cargo que se necesite cubrir. Sin embargo, existen algunas aptitudes y capacidades que han comenzado a valorarse en el personal a todo nivel, como la pro­ac­ti­vi­dad y el criterio, pues cada vez son más necesarios los em­plea­dos que puedan tomar decisiones y que estén dispuestos a liderar su grupo de trabajo ante una eventualidad.

Para Oscar Núñez, dicho potencial interno es el factor que define las con­tra­taciones, ya que los colaboradores con estas características ga­ran­ti­zan a las empresas soluciones concretas bajo cualquier cir­cuns­tancia. “Una persona decidida, talentosa y con criterio puede, en la mayoría de casos, desempeñarse con éxito en más de un campo de trabajo, claro es­tá luego de una sólida inducción”, explica el especialista de Recursos Humanos.

Otra virtud con muy buena aceptación en el mercado laboral es la ca­pa­ci­dad que algunos profesionales tienen de combinar sus conocimientos específicos con otros de tipo comercial o social. “Nos hemos topado con convocatorias para una ingeniero químico o un ingeniero informático con conocimientos de negocios y gran  disposición para interactuar con las per­sonas. Esta es una tarea durísima de llevar a cabo, pues no siempre se desarrollan tales capacidades a la vez. Por eso, son perfiles muy bien cotizados por los empleadores”, comenta Leonor Guerrero.     

Por otro lado, mucho se ha discutido sobre la importancia de los grados universitarios y, sobre todo, de los posgrados como requisito para obtener un trabajo o crecer al interior de una compañía. Si bien hay algunas organizaciones que han establecido escalas académicas poco flexibles para contratar personas o escalar posiciones dentro de ellas, vale decir que estas son la minoría. Por el contrario, las empresas con una visión moderna privilegian los logros que los aspirantes o sus empleados han conseguido durante su desempeño laboral. En este sentido, Ricardo Pino, subdirector académico del Centro de Negocios de la PUCP (Centrum) opina que una maestría le brinda un plus a la persona, pero de ninguna manera posee un valor mayor que la experiencia. “En todo caso, es un elemento que desempata a candidatos con logros muy parejos”, agrega el docente. Continuar

Informe: Asunto Medular
Si bien la responsabilidad social empresarial ha crecido en los últimos años, aún su concepción es incipiente.Leer
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