Entrevista

Un punto importante en la contratación de un nuevo trabajador es la evaluación de su rendimiento. ¿De eso también se va a encargar Servir?
En efecto. Los contratos que celebramos son por tres años; sin embargo, los seleccionados tienen que pasar antes por un periodo de prueba de tres meses, una herramienta calcada del sector privado, por cierto. Además, sus contratos son bastante interesantes: parecen comunes y silvestres, pero en las páginas finales están detallados los indicadores que tienen que cumplir cada año. Si no llegan al 50%, se van a su casa. Esa es la regla. En cambio, si sobrepasan el 70%, van obteniendo algunos bonos de rendimiento.

¿Las cantidades de esos bonos están establecidas?
No, pero tenemos una propuesta que estamos trabajando con el Ministerio de Economía. En junio deberíamos tenerlo resuelta.

TABLA DE CONOCIMIENTOS

Desde el año pasado vienen evaluando a los empleados públicos. ¿Saben cuál es la muestra final de personas que someterán a pruebas?
Te puedo decir que estamos concentrados en la fracción profesional del Estado, pues son ellos los que, finalmente, sostienen las políticas públicas a largo plazo.

¿Y cómo han reaccionado? ¿Son reacios a esta clase de evaluaciones?
Al contrario, su actitud me ha sorprendido. Incluso funcionarios fuera de nuestro ámbito de competencia, que provienen de empresas del Estado, nos han preguntado si podemos incluirlos en las evaluaciones. Por otra parte, algunos trabajadores sí están preocupadísimos, pero se tratan de obreros y técnicos, a quienes les hemos dicho que se tranquilicen, que por ahora estamos enfocados solo en la capa profesional.

¿Siguen evaluado al Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP)?
Sí, hasta el momento cerca de 900 empleados del SNIP ya han pasado por la evaluación y, para fines de marzo, llegaremos a los 1.500.

¿Y cómo les ha ido en las pruebas?
Cuando hablamos de evaluación, solemos pensar en un examen de tipo escolar, donde te puedes sacar de cero a veinte. Por eso, hay que tener en claro que lo que hacemos nosotros es un diagnóstico de brecha de conocimientos, es decir una evaluación de las funciones por temas, medidos por porcentaje. De esta forma, podemos desarrollar una línea de base y concretar una identificación real de sus carencias.

Pero, igual, los resultados les permite sacar una radiografía del nivel de profesionalización de la masa laboral del Estado.
No es tanto así. Las evaluaciones nos indican qué debemos fortalecer, en qué debemos incidir. Por ejemplo, conocer cuánto saben de reglas generales, de formulación de proyectos, de legislación laboral, entre otros temas. Esto nos va a dar la posibilidad de brindar una mejor capacitación y aminorar los costos del Estado, que gasta en capacitación aproximadamente 300 millones de soles al año y compra como si todo el mundo necesitara lo mismo.

Luego de este proceso, ¿al gu­nos empleados van a ser se­pa rados?
No, en este momento. El De­cre to Legislativo 1025 es el que determina las reglas de ca pa ci ta ción. Y en base a ese decreto, nosotros contamos con un reglamento que es ta­ble ce que hay dos clases de evaluaciones: una que diag­nos ti ca y mide las ne ce si da­des de cada trabajador; y otra mucho más holística y com ple­ja, que examina no solamente lo que sabe, sino sus ha bi li da­des y desempeño. Esa es la evaluación que puede con lle­var a una separación, pero, por el momento, no la hemos empezado.

¿Servir está abocado también a establecer nuevas escalas salariales?
Sí, ya hemos empezado. Hemos encontrado que existen 157 escalas remunerativas diferentes, que cada entidad pública les paga a sus contratados administrativos de la manera que mejor le parece, lo cual hace que haya más de 2.500 formas de pagar en el Estado.

¿Buscan uniformizar algunos criterios, entonces?
Bajar la complejidad del asunto, diría yo. No pienso que sea una buena idea que todos tengamos una misma escala remunerativa. Alguien que ha invertido mucho en educación, que son los reguladores por lo general, merece que le paguen y premien por su esfuerzo.

Para terminar, ¿cómo tomas las críticas que subrayan tu inexperiencia en el tema de Recursos Humanos?
Si hay alguien que lo puede hacer mejor, bienvenido sea. Yo creo que en el Estado no ha habido especialistas en la gestión de personas y, por eso, todos estamos en la tarea de aprender y darle un giro a esta realidad.

NURIA ESPARCH FERNÁNDEZ
Es abogada titulada por la Universidad Católica, con maestría en Administración Pública por la Maxwell School of Public Affairs de Syracuse University, de Estados Unidos. Tiene doce años de experiencia en gerencia, manejo presupuestario y administrativo de entidades públicas, así como en estrategias de comunicación y negociación. Además, ha sido viceministra de Recursos para la Defensa del Ministerio de Defensa, secretaria general de los Ministerios de la Mujer, de Trabajo y de Agricultura, así como jefe de Gabinete de Asesores del viceministro del Ministerio del Interior. Ha ejercido funciones directivas en la Unidad Ejecutiva de la Red de Bolsas de Trabajo y de la Bolsa Pública de Empleo, entre otros encargos. En el ámbito universitario, es profesora de la Facultad de Derecho de la UPC, así como de cursos de extensión en la Escuela de Gerencia Continental y en la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica.

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