DERECHOS BÁSICOS
Hablar de formalización y derechos de trabajo implica referirnos a la seguridad social o, al menos, al pobre nivel que muestra desde hace años. ¿Cómo analiza esta situación?
La relación público-privada, tanto en el modelo de salud como de pensiones, no ha funcionado. En el modelo de salud, el trabajador aporta a Essalud, pero también puede hacerlo a la EPS. Esto significa que entre las dos entidades se reparten la capa simple y compleja. El problema es que a Essalud, que cuenta con menos recursos, le toca ocuparse de las enfermedades más delicadas. Además, su cuota de 9% ha bajado a 4% en algunos sectores. Obviamente, eso no ayuda…
¿Y la ley de aseguramiento universal?
No hay duda de que en el plano teórico todo individuo tiene derecho a la salud. Sin embargo, el Estado tendría que pagar por esas personas que van a ser atendidas sin ser aportantes. Y me pregunto si tiene la capacidad y la voluntad de hacerlo.
¿En el caso de las pensiones?
Me parece que todo el sistema está dado para impulsar al trabajador hacia el régimen privado, el cual no está en condiciones de dar pensiones a toda la población, sino solo a los que disponen de buenos ingresos.
En los últimos años, la sindicalización ha recobrado un poco de ese protagonismo que perdió en la década del noventa. ¿Cómo deberían actuar los empresarios frente a esta recuperación?
Primero, reconocer la diversidad de intereses. Que así como ellos tienen intereses legítimos, los sindicatos también tienen los suyos; y que los intereses pueden entrar en conflicto y que, por eso, es necesario utilizar herramientas e instrumentos adecuados para que la situación discurra de manera civilizada.
Pero la actividad sindical suele relacionarse con revueltas y manifestaciones gratuitas; es decir, con una imagen negativa que el propio Presidente de la República se encarga de apoyar.
Totalmente de acuerdo. Por ejemplo, cuando el Presidente asumió el liderazgo de la lucha contra el Sutep está promoviendo una actitud antisindical. Y eso es lo lamentable, porque la democracia no puede ser una herramienta exclusivamente política. La democracia opera en todos los niveles: en el Estado, la sociedad, las universidades. Las empresas son democráticas en el sentido de que sus directivos participan de la toma de decisiones; pero deben serlo también para permitir que su poder sea compensado con el poder de la organización sindical, que a su vez debe ser democrático y no tolerar dirigentes eternos.
Sin embargo, para ser justos, muchas veces los sindicatos tienen exigencias desmedidas. Recuerdo el paro de transportistas del año pasado y solo una de sus peticiones era de índole laboral.
Ojo, que ese es un sindicato de empleadores, un sindicato mafioso que quiere moverse en cualquier línea y no les cobren las multas. En ese caso estaríamos hablando más de una cuestión de derecho penal que de trabajo. Pero los sindicatos en general muestran un comportamiento diferente, más abierto.
GUSTOS Y COLORES
¿Qué opina sobre la ley de jubilación anticipada aprobada recientemente?
Creo que responde a una necesidad. Hay jubilación anticipada en el sistema público ¿Por qué no habría de haberlo en el privado? Simplemente se trata de identificar cuáles son los casos en que se justifica, sea por crisis económica, desempleo o alto riesgo en la actividad.
La ministra de Trabajo ha señalado que pronto van a entregarse certificaciones a empresas que mantengan buenas prácticas laborales. ¿Está de acuerdo con ese proyecto?
Cuando estuve en el ministerio de Trabajo, nuestro equipo propuso esa iniciativa, pero los empresarios se opusieron aquella vez. Yo estoy totalmente de acuerdo.
¿Qué parámetros deberían cumplirse para la entrega de estos issos?
Tendría que existir un conjunto de indicadores confiables, además de un observatorio muy neutral, que garantice una función objetiva. Y es que ahora, que se habla tanto de responsabilidad social corporativa, se piensa que el empresario que cumple los derechos laborales es socialmente responsable.
¿Y no es así?
No, porque esas son sus obligaciones básicas como empleador. Socialmente responsable es aquella empresa que, además de cumplir con sus trabajadores, genera un plus en la comunidad, ambiente, etcétera. Continuar