la presidenta de LA AUTORIDAD NACIONAL DEL SERVICIO CIVIL (SERVIR) CONFIESA UTILIZAR MODELOS DEL SECTOR PRIVADO PARA LA CONTRATACIÓN DE GERENTES PÚBLICOS ¿LA RAZÓN? EMPEZAR A PROFESIONALIZAR LA GESTIÓN HUMANA dentro DEL ESTADO.
¿Cómo resumiría la labor de Servir?
Tendría que empezar diciendo que el Estado es una corporación de un millón de personas aproximadamente, en la cual la parte laboral o gestión humana ha estado abandonada durante los últimos treinta años. Bueno, pues, Servir funciona como un ente rector de esta materia. Es la Gerencia de Recursos Humanos del Estado, por así decirlo.
Al ser un organismo adscrito a la Presidencia del Consejo de Ministros, ¿sus políticas tienen que ser consensuadas y aprobadas por esta?
No, necesariamente. A diferencia de otras entidades que deben cumplir una serie de estamentos, nosotros tenemos unas normas de creación que establecen reglas únicas para el sector público. Al ser un sistema administrativo, podemos autorregularnos y regular a terceros. Esa es una gran ventaja.
¿Su jurisdicción tampoco se ve limitada?
Existen alrededor de 2.500 entidades estatales y, por supuesto, hay algunas que están fuera de nuestra competencia. Por ejemplo, todas las del Poder Judicial, militares, policiales, diplomáticas y empresas del Estado. Esas son nuestras únicas restricciones.
Hablemos de la contratación de gerentes públicos: causa sorpresa que estén tercerizando los procesos.
Sí, es un sistema que se mueve por demanda; es decir, el gobierno regional identifica sus necesidades, nos la transmite y nosotros hacemos la convocatoria. Luego, recurrimos a las empresas buscadoras de talento o headhunters para que ellos hagan la búsqueda. Así lo decidimos en el Consejo Directivo desde un inicio. Por eso, es importante resaltar que nosotros no conocemos a los candidatos hasta el día en que ingresan al “Curso de introducción”, que es una suerte de nivel final.
¿Cómo seleccionan a los headhunters?
Por concurso público internacional. Nosotros tenemos una línea de financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) través del Programa de Modernización del Estado y, por ende, las reglas de juego que seguimos son las del BID. El primer proceso estuvo a cargo del consorcio conformado por Amrop Hever Perú, Apoyo Consultoría y AC Pública, y el segundo por Match Consultores y Stanton Chase International
¿Y cuáles han sido los resultados hasta el momento?
Para los cincuenta y cinco puestos que ofrecimos, se presentaron 4.700 personas, de las cuales setenta y nueve ya forman parte del “Cuerpo de gerentes públicos”, que es una especie de bolsa de estrellas. Cincuenta y tres de ellas ya se encuentran trabajando y los otros veintiséis se hallan en una lista de espera.
¿Esperaban esa convocatoria?
La verdad es que no. Ha sido enorme.
Pero se dejaron oír algunos reclamos.
En las dos selecciones, hemos tenido a Transparencia como observador. Incluso, yo misma pude presenciar algunas entrevistas donde la gente decía estar sorprendida por la claridad con que estábamos actuando. Lo que pasa es que manejar a 4.700 personas para una decena de puestos resulta bastante complejo. Pero Transparencia se ha encargado de canalizar los reclamos junto con los headhunters.
Antes de la primera convocatoria, usted declaró que un gerente público podía ganar 30% más que un ministro. ¿No es esa una promesa altisonante que pudo atraer a candidatos con ganas, básicamente, de lucrar con el Estado?
Yo confío en el proceso y en las empresas que lo llevan a cabo. Pero debo aclarar que ninguno de los gerentes seleccionados gana más que un ministro, y esto porque hemos hecho una escala remunerativa basada en una serie de factores, que van desde la naturaleza de la institución asignada hasta las aptitudes de cada persona. Ahora, con respecto a la gente que viene solo por la remuneración, debo decir que hay de todo en este tipo de llamados, pero hasta ahora los resultados han sido bastante buenos. Por supuesto, también hemos cometido errores.
¿Cómo cuáles?
Por ejemplo, a veces nos faltó agregar un requisito más, un detalle, para que el perfil del postulante fuera más redondo y, así, poder conseguir a la persona indicada. Pero hemos ido afinando y corrigiendo este tipo de desajustes.
¿Cómo compiten con el sector privado?
Yo no compito y no me interesa competir con el sector privado. Es más, yo no soy una headhunter, apenas facilito el encuentro de la oferta y la demanda en el mercado de trabajo estatal.
De acuerdo, pero a la hora de captar trabajadores es importante fidelizarlos. ¿Cómo lograrlo cuando los sueldos entre un sector y otro son disparejos?
Pero el factor remunerativo no es siempre el motivo por el que uno se siente atraído a algo…
Pero si habla del reconocimiento que deriva del cargo público, este es absolutamente negativo.
Mira, yo soy una entusiasta de la función pública. Lo que a mí no me pagan en plata me lo pagan en valor. Yo sí creo que soy parte de una reforma que aporta y da más utilidades a los ciudadanos. Y eso es algo que no te lo paga nadie. Ahora, en el caso de los gerentes, estamos trabajando para que ellos no solo posean una escala remunerativa, sino todo un paquete de beneficios, que tengan, por ejemplo, acceso a un sistema de salud eficiente o que trabajen con equipos previamente capacitados.
¿Qué proporción de gerentes está destinada para la capital?
El 52% se encuentra asignado a Lima y el resto a gobiernos regionales. La repartición, en ese sentido, es muy equitativa.Continuar